Cepillarse los dientes de forma correcta es la base de una buena higiene oral. Ayuda a mantener los dientes más blancos al eliminar manchas superficiales y es fundamental para remover la placa bacteriana, evitando que esta se endurezca y se convierta en sarro, una de las principales causas de caries y enfermedades periodontales como la gingivitis y proteger las encías frente a la inflamación y el sangrado. Además, una buena técnica de cepillado previene frente al desgaste del esmalte.
El cepillado correcto requiere al menos dos minutos. Así es: 120 segundos. La mayoría de los adultos no se cepillan durante tanto tiempo. A fin de tener una idea del tiempo involucrado, utilice un cronómetro. Para cepillarse correctamente los dientes, use movimientos cortos y suaves, prestando especial atención a la línea de la encía, los dientes posteriores de difícil acceso y las zonas alrededor de obturaciones, coronas y otras reparaciones. Concéntrese en limpiar bien cada sección de la siguiente manera:
Limpie las superficies externas de los dientes superiores y luego las de los dientes inferiores
Limpie las superficies internas de los dientes superiores y luego las de los dientes inferiores
Limpie las superficies de masticación superiores
Limpie las superficies de masticación inferiores
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Incline el cepillo a un ángulo de 45° contra el borde de la encía y deslice el cepillo, unidireccionalmente, hacia el borde del diente: Movimientos unidireccionales encía-diente en todas las superficies externas e internas de los dientes. | Cepille la superficie de masticación de cada diente con movimientos cortos de atrás hacia delante y de delante hacia atrás. | Cepille suavemente la lengua y los carrillos por dentro para eliminar las bacterias y refrescar el aliento. |
Para mantener una buena salud bucal, los dentistas recomiendan lavarse los dientes al menos dos veces al día, preferiblemente por la mañana y antes de dormir. Estos momentos son clave para eliminar los restos de comida y la placa bacteriana que se acumulan durante el día y la noche.
Pero lo ideal y beneficioso también sería cepillarse los dientes después de cada comida, especialmente si se han consumido azúcares o alimentos ácidos, que pueden favorecer la aparición de caries. Sin embargo, si no es posible, un buen enjuague con agua o el uso de hilo dental puede ayudar a reducir los residuos hasta el próximo cepillado.
Cepillarse con la frecuencia adecuada, junto con el uso de hilo interdental y colutorio, es esencial para asegurar la salud bucal general y combatir el mal aliento. La constancia es la clave para una boca sana a largo plazo.
Elegir el cepillo dental adecuado es esencial para una higiene oral efectiva y para cuidar la salud de dientes y encías. La mejor opción dependerá de las necesidades específicas de cada persona.
Para la mayoría se recomienda un cepillo de filamentos suaves para encías y dientes sensibles, ya que es ideal para eliminar la placa y los restos de alimentos de los dientes sin irritar las encías, especialmente en casos de encías sangrantes. Los cepillos de cabezal pequeño, también son recomendables, puesto que llegan mejor a todas las zonas de la boca, incluso a los dientes posteriores de difícil acceso. Para muchos, un cepillo dental eléctrico es una buena alternativa especialmente en aquellas personas que tienen dificultades para cepillarse o destreza manual limitada.
Si busca mejorar el aspecto de su sonrisa, existen modelos diseñados como el cepillo blanqueador, que cuentan con filamentos especiales para ayudar a eliminar manchas superficiales sin ser abrasivos.
La elección de una buena pasta de dientes es importantísima para conseguir una higiene bucal efectiva, y debe adaptarse a las necesidades específicas de cada persona. Existen distintas fórmulas diseñadas para abordar problemas concretos y mejorar la salud oral.
Si busca una sonrisa más luminosa, puede optar por una pasta de dientes blanqueadora, que ayuda a eliminar manchas superficiales causadas por alimentos, vino, café o tabaco. Estas pastas contienen agentes pulidores suaves que devuelven el brillo natural sin dañar el esmalte.
Para quienes desean prevenir la acumulación de bacterias, la mejor opción es una pasta de dientes antiplaca, ya que contiene ingredientes antibacterianos que reducen la formación de placa y previenen el sarro y la gingivitis.
Si su principal preocupación es el mal aliento, elija una pasta de dientes para un aliento fresco, que neutraliza los compuestos responsables del mal olor y proporciona una sensación duradera de limpieza.
Consúlte a su dentista para encontrar la opción más adecuada según su propia salud bucal.
Debe reemplazar su cepillo dental cuando muestre señales de desgaste o cada tres meses. También es importante cambiar los cepillos dentales después de un resfriado, puesto que los filamentos acumulan gérmenes que pueden provocar una nueva infección.
La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico.
Cuestionario sobre salud bucal
Realiza nuestra evaluación de salud bucal para sacar el máximo partido a tu rutina de cuidado.
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