¿Cuándo deja de ser contagioso el herpes labial?

¿Cuándo deja de ser contagioso el herpes labial?

Comienza como una sensación de hormigueo, ardor o picor, seguida de la aparición progresiva de ampollas: ya está aquí el herpes labial. Desafortunadamente, el virus que causa el herpes labial es altamente infeccioso. Pero, ¿cuándo deja de ser contagiosa una llaga bucal? Una vez que la úlcera se convierte en costra, sus probabilidades de transmitir el virus disminuyen significativamente.

¿Qué causa el herpes labial?

Un virus muy frecuente llamado herpes simplex de tipo 1 (VHS-1) es la causa del herpes labial. Después de la primera infección, el virus permanece en las células del organismo de por vida. Los desencadenantes como la exposición a la luz solar, la fatiga, el estrés o los cambios hormonales activan el virus y hacen que se manifieste el herpes labial.

Por lo general, las llagas aparecen en los labios o en las comisuras. No hay cura para el herpes labial, pero los medicamentos antivíricos pueden reducir la frecuencia de los brotes.

¿Por qué es contagioso el herpes labial?

El virus que causa el herpes labial se propaga a través del contacto de piel con piel, por lo que resulta altamente contagioso. Según Mejor con Salud, el herpes es más contagioso durante la fase de hormigueo, justo antes de que aparezcan las llagas, y mientras estas sean visibles.

El virus puede propagarse a otras personas al besarse o compartir cubiertos. Tocarse las llagas y luego restregarse los ojos puede dar lugar a infecciones graves y problemas de visión.

¿Cuándo deja de ser contagioso el herpes labial?

Un herpes labial se vuelve mucho menos contagioso una vez que forma una costra. Unos cuatro días después de sentirse los primeros síntomas, se forman pequeñas ampollas llenas de líquido y, tras cinco a ocho días de evolución, se crea una costra amarillenta o marrón que reduce las posibilidades de contagio.

La costra comienza a descamarse y desprenderse entre los días 9 y 12. Por último, la llaga cicatriza entre dos y cuatro semanas después de la aparición de los síntomas. Sin embargo, según El Mundo, el virus podría transmitirse incluso sin tener síntomas de un brote activo. Es más, hay muchas personas que incuban el virus sin llegar a mostrarlos nunca.

Cómo evitar que se propague el virus del herpes labial

Una buena higiene y evitar el contacto cercano con otras personas ayuda a prevenir que se propague el virus del herpes labial durante su etapa más infecciosa. Lávese las manos con frecuencia y trate de no besar a nadie ni mantener relaciones íntimas hasta que no se forme la costra del herpes labial.

No comparta alimentos o bebidas ni artículos personales, como toallas, navajas de afeitar o bálsamo labial, y no toque el herpes labial, salvo que sea para aplicar un medicamento. Lávese las manos inmediatamente después. Por otra parte, las personas afectadas por un herpes labial activo deben evitar el contacto cercano con recién nacidos y personas que tengan el sistema inmunitario deprimido.

Cómo curar el herpes labial

Las llagas cicatrizan de forma natural, pero puede tratar de acelerar el proceso con medicación antivírica. Existen cremas o píldoras con determinados ingredientes capaces de lograr que sanen las llagas con mayor rapidez que si no se aplica ningún tratamiento.

Los analgésicos como el acetaminofeno, el ibuprofeno o la benzocaína pueden ayudar a reducir la hinchazón y el dolor del herpes labial y a disminuir la tentación de tocarlos. Hacer estallar las ampollas y rascar las costras no hará que las llagas se curen antes, sino que podría introducir bacterias, infectar la herida y dejar cicatrices permanentes.

Para la mayoría de las personas, el herpes labial resulta molesto pero no suele interferir en su vida diaria, ¡lo cual no significa que sea buena idea compartir el herpes labial con los demás! Tome las precauciones pertinentes si nota que se avecina un herpes labial y aún no se han formado las ampollas para evitar que la infección afecte a otras personas.

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico. 

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