Curetaje dental: cuándo efectuarlo


El curetaje dental puede parecer un tratamiento que se aplica a alguien que hace tiempo que no acude al dentista o que consume alimentos especialmente adherentes. En realidad, el curetaje es un procedimiento específico que lleva a cabo el higienista dental para tratar las encías y la enfermedad periodontal. A menudo se aplica cuando no se han efectuado limpiezas profesionales semestrales.


La necesidad del curetaje

Cuando acuda al dentista, el higienista dental usará un instrumento llamado sonda para medir el contorno dental y ver si existen bolsas (zona entre el diente y la encía donde se acumulan las bacterias). El tejido gingival entre dientes y encías se denomina bolsa cuando su profundidad es de cinco milímetros o más. Se recomienda que una persona adulta se someta a una evaluación periodontal anual para determinar si requiere tratamiento adicional. Medir la profundidad de la bolsa es tan solo una parte de una evaluación dental completa.

Lo ideal es que un tejido sano típico no tenga más de tres milímetros de profundidad. Si se forman bolsas de más de cinco milímetros, el dentista podrá derivarle al higienista dental para practicarle un curetaje y un alisado radicular.

Proceso de curetaje

El curetaje se conoce también en el ámbito dental como raspado y alisado radicular. El raspado supone eliminar la placa y el sarro de la superficie dental y de la zona donde se forman las bolsas entre dientes y encías. El higienista dental puede realizar el raspado y el alisado radicular, bien con instrumental eléctrico o ultrasónico, bien con herramientas manuales de raspado.

La segunda parte del curetaje es el alisado radicular. El higienista dental usará un instrumento de raspado para retirar la placa y el sarro de la superficie de las raíces dentales. Un tratamiento de raspado y alisado radicular requiere un mínimo de dos visitas a la consulta. Puede añadirse una visita de seguimiento para confirmar que la salud de los dientes y encías ha mejorado y no existen bolsas profundas.

Cuidados posteriores al raspado y alisado radicular

En principio, después del curetaje desaparecerán las bacterias contenidas en las bolsas interdentales y las encías ganarán en salud en las semanas siguientes, siempre que la persona mantenga la higiene bucodental a diario. El dentista le recomendará el dentífrico más indicado. Si se requiere un enjuague bucal adicional, probablemente le recete un producto antibacteriano para evitar la proliferación de bacterias en la boca.

Si con el raspado en profundidad y las visitas trimestrales al dentista no es suficiente para revertir la enfermedad periodontal, deberá acudir a la consulta de un periodoncista, quien determinará la necesidad de efectuar un tratamiento quirúrgico.

 

La finalidad de este artículo es fomentar la comprensión y el conocimiento de temas generales de salud oral. Su propósito no es sustituir la opinión, el diagnóstico o el tratamiento profesionales. Solicita siempre la opinión experta de tu dentista u otro proveedor de salud Calificado y Dile siempre cualquier pregunta que tengas en relación con alguna enfermedad o tratamiento médico. 

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